24 ago 2019

La Paz de Dios

Hoy son pocas aquellas personas que pueden disfrutar de una vida tranquila. Ya que estamos viviendo en una sociedad donde los conflictos se hacen constantes y las actitudes hostiles se vuelven parte de la personalidad de las personas. Y además,  ver tantos hogares, que en lugar de ser sanos, humildes y estar llenos de paz, son verdaderos campos de batalla. Es por esto que muchos se ahogan en sus emociones por no conseguir una tranquilidad permanente que sólo es producida por la paz de Dios.
En vista de todo esto, hay quienes se concentran en hallar una paz interior y, por esto, recurren a las diferentes religiones, asisten a seminarios de meditación o suelen hacen yoga. Otros creen que pueden encontrarla en la naturaleza, por lo que toman la decisión de pasar vacaciones en centros terapéuticos de aguas termales o practicando excursionismo. Aunque muchas de las personas no tardan en darse cuenta que esa paz que han encontrado es totalmente pasajera.

¿Dónde podemos hallar verdadera paz?

La Biblia exhorta que esta paz proviene de nuestro creador, pues nos indica que es “el Dios que da paz” ”(Romanos 15:33). Además, señala que todos podemos disfrutar de la “abundancia de paz”.
(Salmo 72:7; Mateo 6:9, 10). No será una paz efímera, como la que se obtiene a través de acuerdos, sino que esta sera permanente.
Sin duda alguna, nos anima a conocer la maravillosa perspectiva para que tengamos una abundante paz, ¿Habrá alguna manera de tener paz en nuestro interior en este tiempo tan difícil? La palabra nos asegura que sí. Incluso, en la carta enviada a los Filipenses, en el capítulo 4, versículos 4, nos ayuda  cómo hallarla.
la paz de Dios

La paz de Dios

En (Filipenses 4: 4- 9)” 4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! 5 Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. 6 Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas  vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. 

En esto pensad
8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”
La paz de Dios que supera todo pensamiento guarda nuestros corazones y los pensamientos mediante Cristo Jesús. Esta paz que proviene de Dios, nadie puede alcanzarla por sí mismo. Además, es muy  poderosa que ella “supera todo pensamiento”.
La paz de Dios, se impone sobre nuestras inquietudes y temores, que mayormente se debe a una visión limitada o errónea que tenemos de las cosas. Inclusive cuando no podemos ver la salida a nuestros problemas, la paz de Dios nos da tranquilidad, ya que tenemos plena confianza en las promesas bíblicas de que nuestras dificultades desaparecerán.
Pues, el único que nos puede brindar una paz como esta es Dios, ya que para él, todas las cosas son posibles (Marcos 10:27)”Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.”
La fe y la confianza que poseemos en Dios nos evitará preocuparnos en exceso. Piense, por ejemplo, en un niño que este perdido en un supermercado. Como él confía en que su mamá va a buscarlo, y no se desespera. Sabe que cuando lo encuentre, le tomará en sus brazos, y todo seguirá igual, nosotros tampoco debemos desesperarnos, pues debemos saber que siempre podremos contar con la protección y el cuidado amoroso de Dios

Nos protege el corazón y la mente

Filipenses 4:7 Allí dice que la paz de Dios guardará nuestro corazón y nuestra mente. En otra palabras, la paz de Dios actúa como un guardián: que nos protege, nos guía y nos da seguridad, contra las preocupaciones que no son necesarias, que suelen ser provocadas por la búsqueda persistente de los bienes materiales.
Hoy día mucha personas piensa que para poder alcanzar la felicidad es necesario tener mucho dinero. Por ello, siguen las recomendaciones de los que son expertos en finanzas, algunos suelen invertir parte de sus ahorros en el mercado de valores.

Y no quiero que mal interprete que invertir es malo, no, obviamente la biblia no condena que invierta el dinero que le pertenece, simplemente nos da esta advertencia: (Eclesiastés 5:10-12)“Un simple amador de la plata no estará satisfecho con plata, ni ningún amador de la riqueza con los ingresos. Esto también es vanidad. Dulce es el sueño del que rinde servicio, sin importar que sea poco o mucho lo que coma; pero la abundancia que pertenece al rico no le permite dormir” 
Ya que si nosotros vivimos buscando el dinero afanadamente es porque en realidad nuestra fe en Dios no existe, y esto nos trae perturbación y estrés. Dios solo demanda que todos nosotros busquemos primeramente el reino de él, y las demás cosas el no las añadirá, y esta también es su paz.
Filipenses 4:7 nos esta diciendo que la paz de Dios nos protegerá “mediante Cristo Jesús”. Podemos preguntarnos, ¿qué relación existe entre Cristo y la paz de Dios ? Jesús ocupa un papel fundamental en el cumplimiento de los propósitos de Dios. Él dio su vida para hacernos libre del pecado y la muerte (Juan 3:16). Asimismo él ocupa hoy la posición de rey, en el reino de Dios. Al entender esto, nuestra corazón y nuestra mente se llenan de paz.

¿De qué manera la mente y el corazón se llena de la paz de Dios?

Primeramente, sentimos tranquilidad al saber que gracias a ese sacrificio de Jesús, Dios nos perdonará por nuestros pecados si realmente estamos arrepentidos (Hechos 3:19)”Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”
Y puesto que debemos comprender que solo disfrutamos completamente de la vida en Cristo cuando entendemos que él es quien debe gobernar sobre la humanidad, y no llevar una vida frenética y totalmente desesperada como muchas personas. Sin embargo nada de esto nos impide que tengamos  problemas, pero, nos consuela saber que ya todo esta consumado por el sacrificio de Jesús, sólo debemos de apropiarnos y vivirlo.

Cómo puedo conseguir la paz de Dios

En (Filipenses 4:4-5) la Biblia nos habla cómo obtenerla: “Siempre regocíjense en el Señor. Una vez más diré: ¡Regocíjense! Llegue a ser conocido de todos los hombres lo razonables que son ustedes. El Señor está cerca”. 
Mientras estaba injustamente encarcelado Pablo escribió estas palabras en Roma. (Filipenses 1:13). En lugar de estar lamentando su situación, animó a sus hermanos cristianos a que se regocijaran en el Señor, como indudablemente él también lo hacía.
la paz de Dios
Con esa actitud Pablo indicó que su felicidad no dependía de sus circunstancias, sino de la relación con Dios. Asimismo, apartando los problemas que podamos tener, nosotros debemos aprender a disfrutar del servicio a Dios. ¿Cómo podemos hacerlo? Esforzándonos por conocer mejor a Dios, teniendo una relación y comunión con él, al igual que haciendo su voluntad. De esta manera, tendremos una vida más tranquila y feliz.
El pasaje 5 termina expresando que “El Señor está cerca”. Quizá nos parezca que esta declaración está fuera del contexto, pues no es así. Estas palabras nos dan la seguridad de que está muy cerca el día en que Dios va a establecer sus diseños y su reino en la tierra. Y también, nos anima a garantizarnos que hoy él está cerca de todos aquellos que le buscan.(Hechos 17:27)”Para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.” 
Conocer y saber esto nos ayudará a practicar el consejo de Pablo de ser razonables y regocijarnos. Además, así como nos recomienda el versículo 6, de no inquietarnos por los problemas de hoy ni los del mañana.

La paz de Dios es el resultado de la oración

Al meditar en el versículo 6 y 7, nos daremos cuenta que la paz de Dios es el resultado directo de la oración. Para algunas personas, la oración es solamente una manera de meditar que infunde tranquilidad en ellos. Pero, la biblia nos da la explicación de que, realmente, es el medio el cual tenemos para comunicarnos con Dios. Esta es una comunicación totalmente real, como la que tiene un niño con su padre, es decir estrecha, a quien él puede contar sus alegrías y también sus penas. Es una tranquilidad saber que podemos dar a conocer todas nuestras peticiones a Dios. Expresándole todo lo que llevamos por dentro.
la paz de Dios

Obtener la paz de Dios con pensamientos agradables

Y por ultimo el versículo 8 nos da ánimo para concentrarnos en pensamientos que sean positivos. Pero no solo eso: como indica el versículo 9, también tenemos que poner en práctica los buenos consejos que nos da la palabra. De este manera, disfrutaremos de tener una buena conciencia tranquila, pues así como dice el refrán: La conciencia sana es la mejor almohada.

Todos podemos sentir la paz de Dios en nuestro interior, ya que él Señor se la da a quienes le buscan y hacen su voluntad. Por supuesto que antes debemos conocerlo, y esto lo conseguimos escudriñando su palabra,  y aunque seguir su voluntad y palabra no es fácil, todo el esfuerzo que hacemos nos será recompensado, es decir, que valdrá la pena. Si lo hacemos, y finaliza con estás hermosas palabras “el Dios de la paz estará con vosotros”. Claramente si nosotros cumplimos la palabra de Dios en nuestras vidas se manifestará el carácter de Cristo lo cual produce y genera los diseños del cielo en la tierra.

11 may 2019

Se pierde la Salvacion?

Respuesta: Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único y suficiente Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).

Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a esta importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos:

Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.

Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un precio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo. 

Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecirse de lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.

A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa de vida para siempre en el Cielo con Dios. Dios hace esta promesa - “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?

A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe en Cristo. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo glorificado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entoncesRomanos 8:30 sería un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó. 

Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguir considerándose como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace. 

Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).


No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”

4 may 2019

Libre Albedrío

Dios según Génesis 1 creó al hombre ya la mujer, y les dió un mandato para obedecer (Génesis 2:17). Sin embargo, vemos que Adán y Eva desobedecieron a Dios (Génesis 3: 6). En esta situación, Adán y Eva fueron ciertamente capaces de hacer una elección. Cuando Adán y Eva eligieron comer la fruta de aquello árbol, experimentaron las consecuencias de sus acciones, asumiendo con justicia responsabilidad personal.
Sin embargo, después del pecado de Adán y Eva, toda la humanidad ha sido corrompida (Salmo 51: 5, Romanos 5:19), es decir, tenemos lo que la Biblia llama una naturaleza pecaminosa (véa, por ejemplo, Romanos 7:18). Lo que esto significa es que el deseo de nuestros corazones es naturalmente contra Dios y sus caminos. Como dice Génesis 6: 5: “El SEÑOR vio cómo se había hecho la gran maldad del hombre sobre la tierra, y que toda inclinación de los pensamientos de su corazón era sólo mal todo el tiempo”.
Ahora estamos en una posición en la que podemos considerar si la humanidad ahora tiene “libre albedrío” o no, y si hacemos lo que podría ser ese “libre albedrío”.
Dado Génesis 6: 5, la humanidad claramente no tiene el libre albedrío absoluto, ya que los deseos de nuestros corazones son hacia el mal. Esto significa que no puedo elegir de mí mismo hacer lo que es agradable a Dios. Significa, en última instancia, que no puedo “elegir” a ser cristiano (por eso la Biblia describe a los no cristianos como esclavos (Juan 8:34), y como muertos (Ef 2: 1-3). Son todos desesperados e indefensos.
Esto nos lleva al corazón del evangelio donde Dios nos da un nuevo nacimiento como un regalo gratuito (vea, por ejemplo, Juan 3: 3-8, Ef 2: 5, 7-10, Col 2: 13-14). La salvación debe ser un regalo para nosotros, porque todos somos naturalmente esclavos y muertos (y los esclavos no pueden liberarse, y los muertos no pueden hacerse vivir).
Así que en este sentido, no, no tenemos libre albedrío: caminamos en tinieblas, porque nuestras acciones son malas (Juan 3:19). No podemos elegir complacer a Dios o seguirlo – no somos “libres”.
Sin embargo, tenemos libertad para actuar de acuerdo con nuestra naturaleza. Como ya se ha dicho, para los no cristianos, su naturaleza es pecaminosa. Esto significa que los no-cristianos actúan de acuerdo con esta naturaleza; todo lo que hacen es en contra de Dios: incluso la mejor, más amable o amorosa acción que hacen con otros humanos es, desde la perspectiva de Dios, maligna (Génesis 6: 5). Sin embargo, los no cristianos pueden “libremente” actuar de acuerdo con esta naturaleza.
Del mismo modo, con los cristianos – nosotros también actuamos de acuerdo a nuestra naturaleza. Sí, Dios nos ha dado una nueva naturaleza en Cristo (2 Cor 5:17), pero la vieja naturaleza pecaminosa todavía habita en nosotros. Por lo tanto, ahora nuestras necesidades tienden a ser mezcladas; a veces actuamos de acuerdo con nuestra nueva naturaleza y hacemos lo que es bueno y agradable a Dios, pero en otras ocasiones todavía pecamos. Esta es la tensión de Pablo en Romanos 7: 13-25.

La Escritura testifica de la responsabilidad y la libertad del hombre y, sin embargo, también testifica a Dios trabajando todas las cosas juntas, manteniendo todas las cosas juntas, permitiendo y asegurando que todas las cosas pasen o no lleguen a suceder (vea Génesis 50:20; Romanos 8: 28-29; Romanos 11:36; Colosenses 1: 16-17). Nuestra libertad es actuar dentro de nuestra naturaleza dentro del sistema cósmico que Dios supervisa: experimentamos libertad para tomar decisiones y ejecutar acciones, y sin embargo Dios sabía de nuestras decisiones antes del principio de los tiempos, y nos permitió tomar nuestras decisiones – si las decisiones sean para bien o mal (Proverbios 16: 4). Nuestra libertad de actuar de acuerdo con nuestra naturaleza no violenta los decretos soberanos de Dios, y los decretos de Dios no violan nuestra libertad de voluntad. Dios es Dios y debemos confiar en que Él tiene la capacidad absoluta e incomprensible de crear un mundo en el que todo está preordenado mientras sigue dando responsabilidad a la humanidad.