11 may 2019

Se pierde la Salvacion?

Respuesta: Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único y suficiente Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).

Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a esta importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos:

Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.

Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un precio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo. 

Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecirse de lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.

A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa de vida para siempre en el Cielo con Dios. Dios hace esta promesa - “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?

A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe en Cristo. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo glorificado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entoncesRomanos 8:30 sería un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó. 

Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguir considerándose como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace. 

Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).


No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”

4 may 2019

Libre Albedrío

Dios según Génesis 1 creó al hombre ya la mujer, y les dió un mandato para obedecer (Génesis 2:17). Sin embargo, vemos que Adán y Eva desobedecieron a Dios (Génesis 3: 6). En esta situación, Adán y Eva fueron ciertamente capaces de hacer una elección. Cuando Adán y Eva eligieron comer la fruta de aquello árbol, experimentaron las consecuencias de sus acciones, asumiendo con justicia responsabilidad personal.
Sin embargo, después del pecado de Adán y Eva, toda la humanidad ha sido corrompida (Salmo 51: 5, Romanos 5:19), es decir, tenemos lo que la Biblia llama una naturaleza pecaminosa (véa, por ejemplo, Romanos 7:18). Lo que esto significa es que el deseo de nuestros corazones es naturalmente contra Dios y sus caminos. Como dice Génesis 6: 5: “El SEÑOR vio cómo se había hecho la gran maldad del hombre sobre la tierra, y que toda inclinación de los pensamientos de su corazón era sólo mal todo el tiempo”.
Ahora estamos en una posición en la que podemos considerar si la humanidad ahora tiene “libre albedrío” o no, y si hacemos lo que podría ser ese “libre albedrío”.
Dado Génesis 6: 5, la humanidad claramente no tiene el libre albedrío absoluto, ya que los deseos de nuestros corazones son hacia el mal. Esto significa que no puedo elegir de mí mismo hacer lo que es agradable a Dios. Significa, en última instancia, que no puedo “elegir” a ser cristiano (por eso la Biblia describe a los no cristianos como esclavos (Juan 8:34), y como muertos (Ef 2: 1-3). Son todos desesperados e indefensos.
Esto nos lleva al corazón del evangelio donde Dios nos da un nuevo nacimiento como un regalo gratuito (vea, por ejemplo, Juan 3: 3-8, Ef 2: 5, 7-10, Col 2: 13-14). La salvación debe ser un regalo para nosotros, porque todos somos naturalmente esclavos y muertos (y los esclavos no pueden liberarse, y los muertos no pueden hacerse vivir).
Así que en este sentido, no, no tenemos libre albedrío: caminamos en tinieblas, porque nuestras acciones son malas (Juan 3:19). No podemos elegir complacer a Dios o seguirlo – no somos “libres”.
Sin embargo, tenemos libertad para actuar de acuerdo con nuestra naturaleza. Como ya se ha dicho, para los no cristianos, su naturaleza es pecaminosa. Esto significa que los no-cristianos actúan de acuerdo con esta naturaleza; todo lo que hacen es en contra de Dios: incluso la mejor, más amable o amorosa acción que hacen con otros humanos es, desde la perspectiva de Dios, maligna (Génesis 6: 5). Sin embargo, los no cristianos pueden “libremente” actuar de acuerdo con esta naturaleza.
Del mismo modo, con los cristianos – nosotros también actuamos de acuerdo a nuestra naturaleza. Sí, Dios nos ha dado una nueva naturaleza en Cristo (2 Cor 5:17), pero la vieja naturaleza pecaminosa todavía habita en nosotros. Por lo tanto, ahora nuestras necesidades tienden a ser mezcladas; a veces actuamos de acuerdo con nuestra nueva naturaleza y hacemos lo que es bueno y agradable a Dios, pero en otras ocasiones todavía pecamos. Esta es la tensión de Pablo en Romanos 7: 13-25.

La Escritura testifica de la responsabilidad y la libertad del hombre y, sin embargo, también testifica a Dios trabajando todas las cosas juntas, manteniendo todas las cosas juntas, permitiendo y asegurando que todas las cosas pasen o no lleguen a suceder (vea Génesis 50:20; Romanos 8: 28-29; Romanos 11:36; Colosenses 1: 16-17). Nuestra libertad es actuar dentro de nuestra naturaleza dentro del sistema cósmico que Dios supervisa: experimentamos libertad para tomar decisiones y ejecutar acciones, y sin embargo Dios sabía de nuestras decisiones antes del principio de los tiempos, y nos permitió tomar nuestras decisiones – si las decisiones sean para bien o mal (Proverbios 16: 4). Nuestra libertad de actuar de acuerdo con nuestra naturaleza no violenta los decretos soberanos de Dios, y los decretos de Dios no violan nuestra libertad de voluntad. Dios es Dios y debemos confiar en que Él tiene la capacidad absoluta e incomprensible de crear un mundo en el que todo está preordenado mientras sigue dando responsabilidad a la humanidad.